La impunidad de los aparcacoches
El diario El País publica hoy un interesante experimento sobre las doble filas y los atascos que provocan los aparcacoches de la ciudad: varios redactores vigilaron del 26 de febrero al 1 de marzo algunos de los lugares más usados para aparcar ilegalmente y llamaron a la policía para denunciarlo.
Después de varios días comprobaron que la Policía Municipal es, sobre todo, benevolente con los aparcacoches. La mayor parte de los agentes hacían la vista gorda ante las dobles filas (pese a que algunas de ellas se formaban al lado de Párkings con plazas disponibles) o, en el mejor de los casos, llamaban la atención a los aparcacoches y les permitían cambiar de lugar los vehículos. Sólo en contadas ocasiones algún agente impuso multas.
En el artículo se citan varios ejemplos que afectan al barrio en la calle Segovia. Son dos restaurantes frente a los que es difícil incluso caminar porque las aceras están ocupadas por los vehículos de sus clientes. En un caso la Policía no acude. En el otro, los agentes invitan a los empleados del local a cambiar de lugar los coches, que acaban (también mal aparcados) en la acera opuesta.
Además, el texto cita problemas en el transporte público, como en la línea 60, que a veces tiene que desviarse por la calle Toledo para acabar en la plaza de la Cebada debido a los coches mal aparcados.
→ Participa: ¿En qué lugar del barrio hay problemas con los coches mal aparcados?















EN la calle Fuencarral a la altura de Tribunal hasta el mismo mercado de fuencarral y en la calle Vallehermoso a la entrada de la misma