megabanner_propio
  • ¿Plazas abiertas y duras o cerradas pero amables?

    8 Abril 2009 escrito por Diego Casado 
    Aspecto final de las obras en Callao, Ópera y Sol | MUNIMADRID.ES

    Aspecto final de las obras en Callao, Ópera y Sol | MUNIMADRID.ES

    El centro de Madrid está en plena remodelación. Dentro de poco, las plazas de Callao, Sol y Ópera (ver fotos de las obras) cambiarán definitivamente de cara: se ganará más espacio para el peatón, pero también avanzará el granito.

    Desde su llegada al Ayuntamiento, el equipo de Gallardón se ha caracterizado por dotar de una personalidad propia a las plazas que ha remodelado: Tirso de Molina, Santo Domingo, Soledad Torres Acosta… todas se han convertido en lugares amplios, diáfanos, pero a veces demasiado incómodos para los propios ciudadanos que las deberían disfrutar.

    “Ahora se hacen plazas más duras, sin árboles y con mucho granito”, confirma Pedro Ortiz, del Colegio de Arquitectos de Madrid. ¿Los motivos? Son muchos, uno de ellos, la seguridad: se elaboran plazas “para ver y ser visto, para oír y ser oído. Se pretenden evitar puntos oscuros con el objetivo de generar sensación de seguridad”, explicaban en Urbanity.es al presentar la remodelación de Santo Domingo. Algo que se logra no cerrando las plazas del todo al tráfico, para que puedan ser vigiladas por vehículos de seguridad desde sus laterales.

    Otra de las razones para estas plazas duras es la de la limpieza: con los materiales (piedra) de los que están hechas se elimina más fácilmente la suciedad que de otros como la madera.

    Pero hay una razón no confesada y que admiten desde el COAM, y es la de hacer las plazas “más incómodas” para los indigentes, esos que en ocasiones las utilizan -o utilizaban- como lugar para pasar la noche.

    “Hay una remodelación general de plazas para intentar echar a los indigentes”, denuncia desde hace un tiempo Pedro Cluster, antiguo sinhogar que ahora cuenta sus experiencias en un blog y en varios medios de comunicación.

    El problema, según Pedro, es que el Ayuntamiento se ha pasado: “Hacen lugares tan incómodos que ni siquiera la gente corriente los utiliza”, comenta y denunciaba hace tiempo en un videoreportaje.

    Los lectores de Somos Centro, a favor y en contra

    A raíz de la publicación del proyecto de remodelación de la Puerta del Sol, han sido muchos los lectores que vieron los puntos positivos y negativos de este tipo de intervenciones.

    Plaza de Olavide | MADRID TEACHER

    Plaza de Olavide | MADRID TEACHER

    “¡Arbolitos y sombra: faltan arbolitos para el verano!” dicen Vicente y Antonio. Este último echa de menos plazas más frondosas como la que se levantó hace décadas en Olavide (en la imagen de la derecha), después de echar abajo el mercado que ocupaba el lugar.

    Otros se quejan porque “ahora las putas y los chaperos tendrán mas espacio para captar clientes”, como indica David, algo a lo que replica eulez explicándole que estos colectivos ” serán ahora más visibles que nunca, algo que no beneficiará a sus actividades”, haciendo hincapié en el argumento de la seguridad.

    Para otros, sin embargo, lamufla da en el clavo explicando el destino final de estas remodelaciones: “Así queda otra plaza en el centro totalmente dura para colocar más ferias de artesanía y demás cosillas por las que el Ayuntamiento y sus empresas amigas, que suelen organizar estos eventos, sacan una pasta por alquilar espacio púbico”, afirma.

    Carmen también piensa que las plazas se han convertido en “una explanada donde los elementos arquitectónicos que hacen la vida agradable a los ciudadanos brillan por su ausencia: bancos, columpios, etc. Una explanada para que la gente circule rapidito y vaya corriendo a gastar a El Corte Inglés que es de lo que se trata”.

    - ¿Y tú, qué opinas? ¿Prefieres plazas abiertas o más acogedoras?

    Comentarios

    11 comentarios en “¿Plazas abiertas y duras o cerradas pero amables?”
    1. Francisco Javier dice:

      Pedro Cluster no es un sinhogar es un gran empresario de medios de comunicación Pedro Monasterio Cavanilles

    2. JuamPa dice:

      QUE TRISTE… esas plazas transmiten tristeza, falta de vida, de comunicación, este el modelo de ciudad que quiere gallardón… qué triste!

    3. Leyre dice:

      Gallardíon debe tener un gusto un tanto escorialino, con esa desolación de plazas, en las que es imposible sentarse, jugar, charlar, y todo para lo que sirve una plaza. Si no vean el ejemplo de la preciosa 2 de mayo donde se puede ver por las tardes a niños, viejitos a la sombra, jóvenes charlando y también indigentes dormitando sin hacer mal a nadie.

      Sin embargo…a nadie se le ha ocurrido pensar que tal vez gallardón, además de escudarse en la teoría de la “vigilancia” y la “limpieza” tenga otros intereses menos confesables detrás de todo este granito? ¿Por qué casualmente siempre ganan los concursos públicos las mismas empresas con el mismo proveedor de granito?
      Es un tema serio que debemos intentar investigar como cuidadanos responsables, pues detrás de todo ese granito pueden ocultarse intereses un poquito menos limpios.

    4. Pedro dice:

      Estas plazas parecen salidas de una fabrica, todas iguales y sin personalidad ninguna. No tienen alma, están vacias y Madrid se distancia respecto a otras ciudades europeas cuyas plazas son reconocidamente singulares, agradables y peculiares, que dan a toda la urbe peculiaridades interesantes, como las plazas de Roma o París. Plazas, las nuevas de Madrid, que son insoportables en el calor veraniego y en el frio invernal, y por tanto sin utilización para los vecinos. Esto es sobretodo comercio, crear espacios diafanos para poner puestos de ventas de tonterias todo el año, para recaudar. Para rematar eliminar fuentes, estatuas y adornos propios de cada emplazmiento historico de Madrid. De locos.

    5. Javier dice:

      Sin duda una plaza arbolada y llena de pequeños rincones es más acogedora que un espacio diáfano y “solo piedra”. Ahora bien, estamos hablando de Madrid y la zona centro. Es decir, zonas con un enorme tránsito diario de personas. Estos sitios parecen más distribuidores eficientes de flujos de personas, que sitios en los que permanecer. Y quizás tenga sentido. Y también, tal y como se han apuntado antes, más que plazas son explanadas susceptibles de transformarse para distintos eventos multitudinarios.
      Yo por mi parte seguiré buscando un tranquilo y bonito lugar arbolado, pero si tengo que pasar por esas plazas prefiero el granito al asfalto.

    6. Juan dice:

      Es evidente que el modelo de plazas hormigonadas es deliberadamente inhóspito para evitar que la gente se quede en ellas. Sólo hay que acercarse a cualquier ciudad francesa para ver cómo hay que diseñar una plaza para que sea agradable y llena de vitalidad: muchos árboles, sitios donde sentarse, terrazas para tomarse algo… y sobre todo, dimensiones humanas, no esas explanadas agorafóbicas donde uno se siente pequeñito.

    7. el osorio dice:

      Si hay que hacer plazas duras para evitar que estén en ellas los indigentes ¿No sería mejor buscar una solución al problema de los sin techo? O es que vamos a renunciar a la ciudad como espacio habitable solo porque no sabemos cómo resolver los problemas sociales. No sabemos…o no queremos.

    8. madrileño dice:

      me parece una gran idea del ayuntamiento,mas espacio para el peaton,la plaza de olavide esta que da asco toda llena de basura y de asquerosas pintadas,a ver si remodelan en plaza mas diafana!

    9. Tomás dice:

      La pregunta es un tanto absurda, no creo que nadie responda que prefiere plazas menos acogedoras. Al Ayuntamiento le mueven las perras, las hacen “abiertas y duras” para meter casetas y terrazas, como ya se ha dicho.Mucho cuidado, porque Carmen ha dicho que “si en las plazas hubiera gente, no habría indigentes”. ¿Los indigentes no son gente? El lenguaje es la trampa con la que nos dominan. Ojito también a esa “bomba de relojería” de los “desarrapados” que no tienen nada mejor que hacer que venir al centro. ¿Acaso no tienen derecho? ¿Deberíamos recluirles a todos -junto con los indigentes- en algún barrio periférico? No seamos más gallardonistas que Gallardón, por favor. En Tirso de Molina me siento a menudo, en los poyetes, junto a mogollón de gente (y de indigentes)

    10. jose dice:

      Buenos días.
      La impresión que tengo sobre hacer las plazas abiertas, diafanas y planas tiene que ver con la incorporación de terrazas para hosteleria.
      Esto permite recaudar más por el mismo espacio porque los coches aunque pierdan espacio de aparcamiento y de circulación van a seguir pagando los mismos impuestos.
      Un saludo.

    11. carmen dice:

      La principal razón de que hagan explanada y más explanada de granito es evitar que los indigentes (y la gente con pocos recursos) estén a gusto e invadan las plazas: se lo quieren poner un poquito más incómodo. Un ejemplo: la plaza de Tirso de Molina donde prácticamente uno no puede sentarse. Es triste, pero las plazas públicas hace tiempo que dejaron de ser lugares de encuentro y esto tal vez esté provocado por nuestros modos de vida, cada vez más conectados virtualmente y menos cara a cara. Si en las plazas hubiera gente, no habría indigentes, ya que éstos sólo van a sitios tranquilos, no donde hay niños chillando.
      A esto se une que, por la ampliación del metro es muy fácil llegar al centro, de manera que cualquier desarrapado que no tiene nada mejor que hacer se coge un metro para llegar a la Puerta del Sol o Callao: resultado: gente sin control campando a sus anchas en espacios limitados: una bomba de relojería.
      La seguridad es siempre la excusa perfecta para recortar nuestros derechos y nuestras prestaciones.

    Deja tu opinión

    Puedes participar con tu usuario de:
    OpenIdMyOpenIDGoogleYahooWordpressFlickrBlogger


    O puedes completar lo siguiente: