Pablo: “El parque Santo Domingo está lleno de cristales del botellón”
Entrevistamos a Pablo mientras vigila atento a su hija en el parque infantil de Ópera. Él es extranjero, como una buena parte de los vecinos del barrio, aunque lleva más de una década viviendo en Madrid, a donde llegó desde Buenos Aires. Abusando de su amabilidad, le hacemos algunas preguntas de nuestro cuestionario vecinal.
¿Por qué te viniste a vivir al centro? Vine porque estoy cerca de las cosas que necesito. Tanto mi esposa y yo vivimos de la música y en esta zona está todo cerca. Además, me gusta que no sea un lugar especialmente ruidoso. Eso y que en él haya dos parques -el de Ópera y el de Sabatini- muy agradables.
¿Cuánto tiempo llevas aquí? Un año y medio. Llegué a Madrid hace doce y la verdad es que siempre me gustó mucho el centro, así que al final acabé aquí.
¿Qué cosas se pueden mejorar en el barrio? A los padres, una de las cosas con las que más nos sensibilizamos es con la suciedad en los parques infantiles. El de Santo Domingo, por las mañanas, está lleno de cristales por los restos que deja el botellón y que no se limpian. También sucedía algo parecido en el parque infantil de Ópera, pero ahora está más cuidado.
En una ocasión nos quejamos al Ayuntamiento de la suciedad que había en mi calle -la Escalinata-, sobre todo por meadas. Desde entonces, el camión sí que pasa habitualmente para limpiarla. En las calles de la zona, a lo mejor una está limpia, doblas la esquina y la de al lado está muy sucia.
- ¿Quieres contarnos cosas que pasen en el barrio? Visita esta página
















Saludos! he encontrado una web donde se pueden encontrar un buen catalogo de parques infantiles y que creo que os puede resultar de interes. Desde toboganes, columpios, hasta balancines, muelles y casitas de esas donde se meten los nenes a jugar. La verdad es que tiene muy buena pinta, espero que os guste mi aporte al blog.
Un saludo y hasta pronto.
Este vecino tiene toda la razón. No se puede tolerar que un espacio infantil sea sistemáticamente invadido por los botelloneros, que dejan todo lleno de colillas y cristales rotos. Los cristales se clavan en el teflón del parque y aunque pasen la manguera siempre se queda alguno incrustado y es muy peligroso para los pequeños que gatean por el suelo. Tal vez sea necesario colocar algún tipo de cartel informativo para los botelloneros, que les recuerde que los niños juegan donde ellos estampan botellas contra el suelo.