• La calle del Río se resiste a morir

    13 April 2009 escrito por  
    Baldosas anunciando el nombre de la calle | D. CASADO

    Baldosas con el nombre de la calle | D. CASADO

    Está ubicada a escasos 20 metros de la Gran Vía, al lado de la Plaza de España, pero poca gente la atraviesa, a pesar de que acaba en uno de los edificios políticos más importantes de la capital, el Senado. Es la calle del Río, que va desde Leganitos hasta la calle de Bailén (mapa).

    ¿De dónde viene su nombre?

    El río del que habla es, por supuesto, el Manzanares. En los tiempos en los que el terreno estaba yermo, se divisaba desde este punto su curso, por lo que también se denominó calle de Mira el Río por Leganitos y Vistillas del Río, para que no se confundiera con las Vistillas de San Francisco, explica Pedro de Répide en Las calles de Madrid.

    La calle antes…

    La vía nació al empezarse a construir edificios sobre terrenos del cercano Monasterio de San Martín, que ordenó expropiar Felipe II y aprovechó el duque del Parque para elevar en la zona las primeras construccions.

    Su pasado más reciente tiene que ver con comercios de toda la vida: lecherías, una carbonería, un par de tabernas, e incluso un bar con mucha solera,Vinos F. Criado, que era muy conocida en el barrio por su especialidad: las sardinas, que preparaba sin piel y despachaba con mucho éxito.

    Buñuelos García | D. CASADO

    Buñuelos García | D. CASADO

    “Hace ya muchos años que cerró”, cuenta ahora Félix, el churrero que todavía conserva su local abierto frente a la bodega mencionada. Él ha visto cómo se iban marchando todos los comerciantes de su calle “porque se jubilaban o fallecían”. Su comercio, que abrió su abuelo después de la guerra, es el único negocio tradicional que permanece abierto en la calle del Río.

    Y así seguirá, “hasta que el cuerpo aguante” afirma mientras echa sal y pesa una bolsa de patatas fritas de aspecto sabrosísimo. Aunque la Churrería García ya no elabora buñuelos como antaño, sigue enviando muchos churros y porras a los bares de la zona, pero también a los senadores e incluso al mismísimo rey Juan Carlos, que los degusta cuando visita el cercano Palacio Real.

    … y la calle ahora

    Félix mira con tristeza cómo han ido cerrando comercios en la zona y el estado de algunos de los edificios. En concreto, señala a los que tiene enfrente, que por el otro lado dan a Plaza de España, y que muestran unas obras a medio empezar, con las paredes semiderruidas.

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    Obras abandonadas en la calle | D. CASADO

    El lugar era propiedad de Telefónica, que vio hace años cómo quedaba truncada una operación para convertir el lugar en un gran hotel. Desde entonces, esa parte de la calle permanece abandonada e incluso la acera presenta baches y socavones propios de la dejadez municipal.

    Un aspecto que favorece poco o nada la actividad comercial de una calle que, pese a lo que pudiera parecer, no cuenta con la mejor ubicación para atraer clientes. “Es buena calle, pero no es buena, porque está muy escondida”, afirma el churrero.

    Pero no todos los comercios cierran, hace poco más de un mes ha llegado a la calle Fernando Muñoz, un luthier que ha montado su pequeño local de construcción y reparación de instrumentos de cuerda justo enfrente de la trasera del Senado.

    A él le gusta su calle, dice que es “como un pueblo. Cuando llegué los vecinos se interesaron por lo que iba a montar allí”, explica. Una cercanía en el trato que no es fácil hallar en otros lugares de Madrid.

    “Ahora charlan conmigo y me saludan” -apunta antes de indicar, además que “es un buen sitio para tener un comercio, porque es muy seguro gracias a la cercanía del Senado”.

    La parte negativa de su local: “Los turistas, que se paran mucho delante del escaparate para observarme mientras trabajo. Me hacen sentirme como un pez en una pecera”, se lamenta.

    ¿Vives o trabajas en la calle del Río? Cuéntanos como es

    Comentarios

    2 comentarios en “La calle del Río se resiste a morir”
    1. enecabe says:

      El primer local de El Rey de Tallarines estaba en la calle del Rio. :)

    2. carmen says:

      Viví unos años en la calle fomento, muy cerca de la calle del río. Es un remanso de paz. A pesar de estar muy cerca de Pza de España, podía bajar a la calle a lavar la moto con un cubo y una esponja. Es lo más parecido a vivir en un pueblo. Una delicia

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