• “Tienen el piso destrozado para que me vaya y poder venderlo”

    4 June 2009 escrito por  

    María Luisa muestra una pared abierta para solucionar un escape de agua y no cubrieron | D.C.

    María Luisa vive desde hace ocho años en un lugar privilegiado: un quinto piso en la calle Santo Domingo, con tres dormitorios, unas vistas magníficas a la plaza y con un alquiler muy económico, Sin embargo, desde 2007 el lugar en el que vive no deja de traerle quebraderos de cabeza.

    Un día, parte del tejado del inmueble, en el 16 de la calle, cedió y cayó sobre su cocina. Vinieron hasta los bomberos. Su casera de entonces arregló el desperfecto en el piso pero no en la parte superior. Desde entonces, se olvidó de su vivienda y de los inquilinos que tenía dentro.

    “Algunos techos están rajados, otros agujereados y lo que más miedo me da es que el tejado ceda”, explica María Luisa mientras recorre cada una de las estancias de la casa. No tiene ni antena de televisor “porque un día se extropeó y ya nunca la arreglaron”.

    Pero lo peor está en las escaleras: justo al lado de su puerta, detrás de un precinto de los Bomberos de Madrid que corta las escaleras, se entrevé un tejado destrozado, con múltiples salidas al exterior y lleno de plumas y excrementos de palomas, que han tomado completamente el lugar. Incluso para morir allí: en el suelo, dentro de las rejas que cortan el acceso, el cadáver de uno de estos animales yace desde hace días.

    María Luisa se lleva dos años quejándose por el estado de su casa. Al principio a su casera y luego a las empresas inmobiliarias a las que vendió el inmueble. Pero de poco le ha servido. Es una inquilina que no sale rentable: paga unos 350 € de alquiler en pleno centro de Madrid. “Tienen el piso destrozado para que me vaya y poder venderlo”, se queja. En el mismo inmueble, donde sólo quedan dos inquilinos -María Luisa y la vecina del segundo- se venden pisos a 660.000 €. Ella reconoce que su alquiler es muy económico, “pero es lo que firmé en su momento”, apunta.

    Una paloma muerta en la zona en la que el tejado está destrozado | D.C.

    Una paloma muerta en la zona en la que el tejado está destrozado | D.C.

    Hasta de soportar estos problemas y acuciada por su situación laboral (está en paro), el pasado mes de noviembre dejó de pagar el alquiler. Ahora vive en el piso de prestado, porque su contrato legal también se le ha acabado. La semana pasada compareció en un juicio: la inmobiliaria propietaria del piso la demandó por impago y resolverá el 2 de octubre. “Hasta entonces voy a demandarlos por todo lo que me han hecho”, afirma la inquilina. ¿Y si le obligan a abandonar su casa? “Pues tendré que volver a casa de mi madre, no podré hacer otra cosa”, dice resignada.

    Comentarios

    3 comentarios en ““Tienen el piso destrozado para que me vaya y poder venderlo””
    1. Arturo says:

      Carmen, creo que efectivamente la madre era la inquilina originaria, aunque no puedo confirmarlo al 100%, lo que está claro es que la situación es límite.

    2. carmen says:

      Esta historia es muy rara, ya que el acoso inmobiliario sólo se da en pisos de “renta antigua”. Si María Luisa lleva ochos años en el inmueble, esto significa que el contrato no es de renta antigua, por lo que el propietario podría hacer subido el precio hace tres años y sorprende que no lo haya hecho. ¿o es María Luisa una inquilina subrogada en el contrato de un ascendiente? esto cambiaría completamente las cosas…

      Evidentemente algo no encaja en esta historia.

    3. DAV says:

      ¡Que hijos de puta! Deberían meter a la cárcel a los de la inmobiliaria. Como me jode el tema de los pisos… Prefiero ni hablarlo. Bufff…

      Animo y mucha suerte María Luisa

      DAV.

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