En la Plaza Mayor sólo podrás ver 25 colores diferentes
No nos referimos al amarillo del rebozado de los bocatas de calamares ni al rojo de las casetas de Navidad, sino a los edificios. El Ayuntamiento estudia imponer la obligatoriedad de que todas las construcciones sólo puedan estar pintadas con una paleta de 25 pigmentos, según avanza hoy Madridiario.
La medida, que todavía no es definitiva, se basa en el Plan Integral de Calidad Urbana y dotaría a los técnicos municipales de la capacidad para autorizar los colores, a elegir entre 16 para paramentos, 6 para carpinterías y 3 para cerrajerías.
El objetivo final es dotar de una coherencia estética basada en los colores tradicionales de la plaza, que se encargó de definir Joan Casadevall, un experto en las pinturas de los centros históricos españoles.














