Edificios enormes, pero vacíos
La Torre de Madrid, el Teatro Fontalba, el edificio Tío Pepe, el complejo Canalejas… son gigantescos, están en los mejores sitios de la ciudad, pero se encuentran deshabitados. ¿La razón? La especulación urbanística, afirma el diario El País.
El caso más curioso es el del edificio del Tío Pepe, en la Puerta del Sol. Sus propietarios, una acaudalada familia mexicana, puso su precio por las nubes y ahora, en plena crisis inmobiliaria, les resulta imposible venderlo.
Otro que retrasa sus planes es el edificio España, donde se preveía abrir un hotel y un complejo de viviendas de lujo. Al menos tardará dos años en ver la luz. Del la Manzana de Oro ya hablamos anteriormente en Somos Centro: su problema es que no encuentra comprador.
















increible… no sabía que hubiera tantos. Me alegro de que la avaricia rompa el saco, pero me apena que a nadie se le ocurra darles alguna utilidad social