La Cruzada, a donde Alfonso XII escapaba para tomar chatos
La de la Cruzada es una pequeña calle curvilinea del Madrid de los Austrias que va de la calle San Nicolás hasta la Plaza de Santiago.
El nombre
Contrariamente a lo que uno pudiera pensar la calle no luce un nombre franquista de los que en teoría deberán desparecer merced de la Ley de Memoria Histórica. El nombre es bastante anterior y se debe a que allí estubo el Tribunal de Cruzada, que tenía por motivo celebrar litigios en la administración y cobrar bulas.
La calle antes…

Una calle tranquila | L.C.
En tiempos de Mayrit los terrenos que actualmente ocupan la calle rodeaban al alcazar. Posteriormente fueron terrenos parroquiales (de la parroquia de Santiago) y albergaron las casas del linaje de los Negrete y de los condes de Campo-Alegre.
El caserón más aristocrático de la calle es el que da a la Plaza de Ramales en el que hay una placa que recuerda que allí murió en 1903 el poeta Gaspar Núñez de Arce.
En la calle estuvo una de las tabernas de más raigambre de Madrid, La Cruzada, que estaba en el número uno desde 1827, y a donde se dice que Alfonso XII hacía excursiones de incógnito desde palacio para tomar unos chatos. El inmueble que lo albergaba y no existe y La Cruzada se trasladó a la vecina calle Amnistía.

Bar Santos | L.C.
…y la calle ahora
En la actualidad la calle alterna edificios aristocráticos con otros más recientes para, en cualquier caso, mostrar un aspecto tranquilo y residencial.
Sólo al final de la calle un par de bares que comparten espacio con la plaza de Santiago anuncian un mundo más turístico y ajetreado. Uno de ellos, el Bar Santos, es una tasca de tiempo cuyo aspecto nada tiene que ver con los sitios exclusivos que proliferan en las calles vecinas. Una calle donde cualquiera que abomine de los todoterrenos y los centros comerciales quisiera vivir.













