Montera, siempre con la fama a cuestas
Poco sabemos con seguridad acerca del nombre de la popular vía que une la Puerta del Sol con la Red de San Luis. Según las suposiciones de Mesonero Romanos la nomenclatura podría ser una deformación de montería, ya que en esta zona se iniciaban las cacerías en tiempos pretéritos. Otros aluden en sus elucubraciones a la toponimia, y culpan del nombre a un montecillo que había en la parte alta de Montera. La leyenda nos habla de la viuda de un montero mayor en tiempos de Felipe II, famosa por su belleza y sus ropajes ceñidos al cuerpo. Bajo su balcón se producían frecuentes riñas entre sus muchos pretendientes y la Santa inquisición tuvo que tomar cartas en el asunto. Como se puede observar ya en el origen mítico de su nombre Montera llevaba tatuada la leyenda negra.
Demolición de los Almacenes Arias | JMAVILA.ES
En realidad tampoco sabemos con seguridad como se referían a la calle Montera los madrileños del siglo XVII y tiempos anteriores, ya que no aparece nombrada en la popular Topographia de la Villa de Madrid de Texeira. Parece que se le ha conocido a lo largo de los siglos como San Roque, Inclusa, del Mercado, del Patriota Manzanares, de San Luis y por fin ya en el siglo XIX Montera.
Durante el siglo XX Montera se convierte en una importante calle comercial, allí había numerosos establecimientos históricos como la sede del diario El Progreso o Almacenes Arias, que sellaron su final con un tristemente famoso incendio en 1987 en el que murieron diez bomberos. En el lugar donde estaban los almacenes están hoy los cines Acteón, aunque en algún momento hubo planeado allí un parque conmemorativo de la catástrofe.
Durante las últimas décadas del siglo pasado y aún hasta la actualidad la actividad comercial más conocida en la calle ha sido la prostitución, con continuos episodios de enfrentamiento entre los vecinos y las prostitutas. Sonada fue la decisión de los comerciantes y vecinos de grabar a las prostitutas y colgar los vídeos en YouTube en 2007.
El muelle de Montera | L.C.
El viandante que sube y baja Montera se encuentra, uno en cada dirección, con dos trampantojos del maestro del género Alberto Pirrongeli. Unos de los mejores de Madrid por desgracia dañados por una mala concepción del grafitti. Y hablando del controvertido mundo de las firmas, en Montera se puede admirar uno de los últimos originales del pionero Muelle. Una pieza casi única.
En la actualidad la calle se encuentra parcialmente levantada porque se están terminando las obras de peatonalización, que han mejorado notablemente el aspecto de la vía. En 2009 Montera sigue siendo el lugar donde mucha gente queda (en la esquina del McDonalds), calle de Sex- Shops y prostitución, tránsito de Ocio de quienes se dirigen a salas de fiesta como El Sol o las numerosas de la Gran Vía, territorio de hombres anuncio de compra venta de oro (más si cabe en estos tiempos), y el lugar dónde los que van al cine se encuentran con los que salen de hacerse un tatuaje.
















esa es la verión más romantica del origen del nombre.
Esta calle no tiene solución con respecto al tema de la prsotitucion, definitivamente es algo consentido.
Menudo Alcalde que tenemos,va diciendo que tenemos una de las capitales mas limpias de europa! jajaajaj seguro que no se ha dado una vuelta por el centro de madrid,no creo que quede praticamente un edificio sin una asquerosa pintada!
que hagan como en otros paise,que prohiba los sprays a menores de 18 y que les impongan a los establecimientos que los venden un canon de cojones!
porque para que mierdas se utilizan los sprays? en 90% de las veces para joder a los demas y degradar las calles!
QUE PENA LO DE LOS TRAMPAOJOS! PUTA BASURA DE GRAFFITEROS PALETOS TIENEN TODO MADRID HECHA UN ASCO,EL EL AYUNTAMIENTO Y SU ALCALDE MIRANDO HACIA OTRO LADO! SOLUCIONES CONTRA LOS CERDOS GRAFFITEROS YA EN MADRID!
Hace poco pasé por ahí y mirando las obras de peatonalización en la Red de San Luis ví que debajo del asfalto había adoquines (debajo de estos supongo que habrá arena de playa) y las antiguas vías del tranvía. Supongo que por todo Madrid seguirán existiendo junto con los adoquines.
Una calle muy curiosa.