Lo que ocurrió mientras no estabas
Vuelves a casa después de un agosto de vacaciones en cualquier otro lugar y la ciudad es la misma (quizás menos calurosa que cuando la dejaste), pero hay pequeñas cosas que han cambiado y quizás no te diste ni cuenta.
Por lo pronto, ves las mismas vallas de obras por las calles, pero en lugares diferentes. Algunas de las remodelaciones que han sumido en polvo y aceras levantadas a muchas zonas del centro se van acabando y empiezan otras.
Es lo que ha pasado en las que están remodelando el entorno de Callao y Santo Domingo: los trabajos se acabaron en Jacometrezo y San Bernardo durante el mes de agosto. Finalizadas estas calles para que los autobuses que antes paraban en la plaza de Callao y Preciados ya tengan rutas alternativas, las excavadoras se han trasladado a dichas vías y a la calle Silva, donde están ampliando los carriles dedicados al tráfico, como ya os contamos que iba a suceder.
Otras obras que ya han finalizado son las de la Red de San Luis y la calle Fuencarral. Finalizaron con la instalación . Pero bajo tierra todavía queda trabajo: la Comunidad aún debe construir un acceso al Cercanías desde la estación de Gran Vía.
Si eres de los que toma el Metro de noche te habrás dado cuenta de que ya no está cortada la línea 1 de Metro entre Tirso de Molina y Gran Vía. Volvió a abrir el pasado 1 de septiembre, al adelantarse casi un mes los trabajos en el Cercanías de Sol.
Si circulas por la calle Mayor, sobre todo en coche, comprobarás que tu vehículo da menos botes: fue reasfaltada en agosto gracias al plan Madrid Pavimenta Madrid.
Polideportivos, tráfico y tiendas de chinos
Pero no solo de obras vive el verano. Durante el último mes a la Asociación de Vecinos del Distrito Centro le ha dado tiempo a quejarse por la suciedad que generan los comercios chinos de venta al por mayor, al PSOE de que no existe ningún polideportivo en el distrito, en el que viven 150.000 personas, a los ladornes a hacer su agosto por Montera o Preciados y a la policía a poner más multas que nunca por hacer botellón.
Lo que no ha cambiado nada es el tráfico de coches en verano. Como viene siendo tradicional, los coches abandonaron las calles del centro. Este año, el tráfico cayó un 23% y los atascos, durante un mes, desaparecieron del barrio.













