Mariblanca, la estatua viajera
Colocando la estatua | L.C.
La puerta del Sol siempre tuvo un aspecto un tanto destartalado, poco armónico. No deja de ser significativo que la que es seguramente la plaza más famosa de la ciudad sufra tanto recoloque de elementos sin conseguir con ninguno de ellos que nuestra vista se aleje del anuncio de Tío Pepe.
Desde hace pocas semanas, casi en su confluencia con Arenal, Sol tiene una nueva vecina. Se trata de una inquilina “demasiado blanca y demasiado pequeña”, a decir de un par de turistas de acento andaluz que la miran con curiosidad.
La pequeña figura mitológica, Venús o Diana según quien sobre ella escriba, vivió ya en tiempos en la plaza, (fueran, según la ocasión, original o réplicas como esta). La estatua formaba parte del conjunto de la Fuente de la Fe, que se encontraba desde el siglo XVII frente a la calle del Carmen, enfrentada a la Iglesia del Buen Suceso, que fue derribada en 1854. Parte de su planta se expone ahora descontextualizada en la entrada del Cercanías de Sol.
La Mariblanca fue comprada a su autor, Florentino Ludovico Turqui, en 1625 para coronar la conocida fuente, en la que acompañaba a otras figuras femeninas de cuyos pechos manaba agua, razón por la que también se conocía a la fuente como “de las Arpías”.
En el siglo XVIII parece que Mariblanca cambió de fuente, que no de lugar, pasando a ocupar otra esculpida por el gran Pedro Ribera.
Pero la Mariblanca ha sido viajera como pocas de las de su especie, después de la caída en desgracia de la iglesia en el XIX la figura es trasladada a la Plaza de las Descalzas Reales para adorno de otra fuente. Allí estaría hasta 1892.
La Mariblanca vivió el cambio de siglo en unos almacenes, hasta que en 1912 se le busca ubicación –será por sitio– en El Retiro. Después de pasar los setenta en Recoletos (donde fue víctima de unos vándalos que la dejaron bastante maltrecha) tuvo que ser reparada y decidió quedarse descansando en una sala del Ayuntamiento.
Otras Mariblancas
Pero a la Mariblanca le han salido impostoras, al menos tanto como esta de Sol. La del Museo De Madrid (que hay quien piensa es la auténtica) y la que decidió poner en Sol Tierno Galván junto a una parada de autobuses en los ochenta Esta que ahora está en Sol ha estado desde 1956 en el pabellón de la Masía Catalana de la Casa de Campo de Madrid.
La imagen pagana y con pechos desnudos ha vuelto ahora al centro más centro de Madrid para desde allí vigilar curiosa el tránsito de la plaza. Igualito que cuando la Fuente de la Fe era lugar de reunión de aguadores.














