megabanner_propio
  • Y en esto llegaron los grandes almacenes

    5 Octubre 2009 escrito por Luis de la Cruz 
    Los primitivos Madrid-París

    Los primitivos Madrid-París

    Los grandes almacenes siempre fueron algo muy europeo. Aquí, en el mismo momento en el que en París se fundaba La Maison du Bon, considerado el primer gran almacén a mediados del XIX, las telas todavía se vendían en los mercados al aire libre. Sin embargo en el primer tercio del siglo XX los aires de modernidad llegaron a Madrid, y con la Gran Vía, que ahora cumple oficialmente cien años, Madrid rompía su, hasta ese momento, plano de calles estrechas y venta casi gremial por calles.

    No cuesta mucho imaginar la convulsión y el cambio de hábitos que estos establecimientos supusieron en la sociedad de la época. De repente uno podía entrar y salir libremente, podía mirar y no comprar, tocar el género, que ahora tenía los precios marcados…y a unos precios realmente competitivos.

    Los primeros que aparecieron en la capital recogían la herencia francesa en el nombre, Madrid – París S.A. abría sus puertas en 1920 en la Gran Vía, aunque hay que decir que la Casa Comercial (1919-1921), entre Mayor y Arenal, donde los comerciantes compartían espacio, puede considerarse un antecedente. El experimento de Madrid-París duró poco, en 1933 habían quebrado y el edificio que habían construido entre Desengaño y Mesonero Romanos fue comprado por SEPU (Sociedad Española de Precios Unitarios).

    La empresa de Madrid-París había sido muy ambiciosa: habían comprado una manzana de casas completas en la joven Gran Vía y construido un edificio monumental. Demasiados créditos en el marco de una sociedad madrileña que asistió fascinada a la innovación pero no compró lo suficiente como para sufragar los gastos.

    Con el relevo SEPU, que ya antes habían abierto casa en Barcelona, cambió la política de los grandes almacenes, bajando los precios y alquilando parte del edificio para oficinas. Quien calcula compra en SEPU, rezaba la publicidad de los primeros grandes almacenes con éxito de España. Seguramente SEPU marca la vida de los grandes almacenes, su éxito y relevo de por los centros comerciales. SEPU cerró sus puertas en 2000 ahogada por las deudas tras décadas de vestir barato a muchos madrileños. En este sentido es sintomática la utilización a su peculiar manera y reciclaje de sus prendas por parte de los jóvenes de la Movida Madrileña.

    Pero es en los años de posguerra cuando el fenómeno de los grandes almacenes se desarrolla realmente. José Fernández, más conocido como Don Pepín, funda Galerías Preciados, y Ramón Areces El Corte Inglés en 1934, que curiosamente nació en la calle más corta de la capital con un tamaño acorde a su realidad del momento. Tanto Fernández como Areces volvían de hacer las américas y seguramente traían ideas del otro lado del océano. Asi, el modelo de Galerías fueron los Almacenes El Encanto de La Habana. Lo mismo podría decirse de El Corte Inglés: Areces y Fernández eran primos, los dos habían emigrado a Cuba desde su Asturias natal y ambos habían trabajado en El Encanto. La idea que aportaron al panorama madrileño fue la de la expansión, abriendo edificios en todo Madrid. El final de la historia todos lo conocemos, en 1995 El Corte Inglés absorbe Galerías y el FNAC ocupa el edificio madre de la marca. A menudo se dice aquello de que el día de los enamorados, o el día de la madre son inventos de El Corte Inglés, pero la realidad es que fue Pepín Fernández quien inventó estos ardides publicitarios.

    Otros almacenes con historia en el barrio fueron los almacenes Arias. Los conocidos saldos Arias, cuyo edificio, en el lugar donde están en Montera los actuales cines Acteón, fue pasto de las llamas en 1987 en un incendio que mantuvo a todos los madrileños en vilo y acabó con la muerte de diez bomberos. En el lugar se prometió construir un parque que nunca se hizo.

    Los años sesenta y setenta fueron de los Grandes Almacenes, y hasta de sus hermanos pequeños, las galerías comerciales, muchas de las cuales aún malviven en la ciudad. En los ochenta, con la expansión fuera del perímetro urbano, llegó el relevo: los centros comerciales en el extrarradio. Una vez más la idea venía de fuera, y de nuevo supuso un cambio de patrón de comportamiento en el consumidor madrileño.

    Comentarios

    Un comentario en “Y en esto llegaron los grandes almacenes”
    1. Que interesanta, no conocia una parte de la historia,

      En nuestro blog hemos puesto bastante cosas al respecto de grandes almacenes de Paris e incluso una entrada sobre Almacenes Mazon y como no las disputas entre Galerias Preciados y el Corte Ingles

      Si me permites un dia te hare mencion y entresacare parte de tu información

      Un saludo

    Deja tu opinión

    Puedes participar con tu usuario de:
    OpenIdMyOpenIDGoogleYahooWordpressFlickrBlogger


    O puedes completar lo siguiente: