‘La muerte del cantante de jazz’: Viera y sus bellezas en La Tuerta
Las historias infantiles… ¿son como nos las contaron? Quizás a Caperucita le gustara el lujo y Blancanieves no fuera tan pálida. O Alicia buscaba otra cosa en su particular país…
Estos y otros cuentos son los que aborda en su última exposición el gaditano Raúl Viera, que hasta Navidad expone en La Tuerta* una selección de 30 de sus pinturas que ha traído a Madrid desde la ciudad condal.
Los cuentos infantiles mirados con otros ojos (y comieron perdices) son uno de los tres ejes de la muestra, que recibe al espectador a la entrada del local y le propone una colección de bellezas muy delgadas y sensuales, dispuestas a contrar una historia distinta.
Más adentro, Oscuras mascotas presenta con un trazo sencillo una colección de lienzos de modelos negras con cartelería de principios de siglo y, en La muerte del cantante de jazz se presenta a la muerte en forma de mujer que, en un ambiente sanguinolento, va llevándose doncellas hacia su reino.
El gusto de Viera por el cuerpo femenino y su particular estilo de Viera es heredado de una vida dedicada al mundo de la moda, en el que se ha dedicado a la fotografía y al diseño durante esta década en Barcelona. Ahora, con 30 años, Raúl Viera ha dejado todo y se ha lanzado a la pintura, una disciplina que -confiesa- practica “desde toda la vida” pero en la que ha confiado ciegamente en los últimos tiempos.
Además de los cuadros que componen la muestra, el autor ofrece la posibilidad de llevarte sus creaciones artísticas estampadas en un buen número de camisetas, un formato que encaja sorprendentemente bien con sus pinturas y que, si el presupuesto no llega para adquirir una de sus pinturas, puede ser una buena vía para llevarse algo del arte de este joven pintor.
Qué: La muerte del cantante de Jazz, de Raúl Viera.
Dónde: Taberna La Tuerta.
Cuándo: Desde el 13 de noviembre hasta Navidad.
* La taberna La Tuerta es patrocinadora de este periódico. Si tu local también quiere serlo, infórmate en este enlace.















Nosotros estuvimos alli y puedo asegurar que es una magnífica obra digna de un museo. Una pintura cargada de sentimiento y de color. Algo que me gustó mucho es la pequeña explicación que acompañaba cada cuadro y te ayudaba a entenderlo.
Los precios están mejor que bien, es un arte al alcance de todos, me parecio una iniciativa muy buena para aquellas personas que no sepan qué regalar en Navidades.
Totalmente recomendable, de verdad, no os lo perdais!!!!!, besitos a todos