• Sacramento: un paseo por el Madrid palaciego

    22 December 2009 escrito por  
    Acuarela de Pedro Barahona | ACUARELASPBARAHONA.BLOGSPOT.COM

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    Entre la recoleta Plaza del Cordón y la transitada calle Mayor está la calle del Sacramento, que antes se llamó de Santa María (así aparece en el plano de Texeira en 1656). El nombre se lo debe al convento de monjas Bernardas del Sacramento, que volveremos a mencionar al acabar el paseo de hoy.

    Cuando uno camina por Sacramento percibe una sensación de extrañeza que le lleva a un Madrid de siglos pasados: una calle donde a ambos lados los muros no suben más allá de dos o tres alturas, el suelo adoquinado, sin desnivel –algo inédito en el Madrid antiguo- y en medio de la calle la posibilidad de ver una cúpula coronando la vista a cada lado: en un horizonte la de la catedral y en el otro la de la Colegiata de San Isidro.

    Andando desde la Plaza del Cordón tropezamos con una “P” tras una bonita puerta labrada, una comisaría en un palacete en obras que vive estos días su enésima remodelación: la Casa Cisneros, que originariamente –es de 1537– sólo tenía fachada a Sacramento, pero que fue sometida en 1910 a una profunda remodelación fruto de la cual nació la otra que da hoy a la Plaza de la Villa. Sin menospreciar la magnífica obra del siglo XX su mayor valor es la fachada plateresca que hoy contemplamos en nuestro paseo.

    Si no vas a pasear a la calle del Sacramento probablemente acudirás por allí para hacer algún trámite. “Hay más cola que en Doña Manolita”, se escucha a un ciudadano que espera pacientemente la fila de la Agencia Tributaria de Madrid, que ocupa dos palacetes de fachada blanquísima con bandera oficial. Se trata del Palacio del conde de Revillagigedo, donde vivió Eugenio D’Ors, y el palacio del Conde de O’Reilly, del siglo XVIII, que en los ochenta sufrió una profunda remodelación de suerte que hoy día prácticamente sólo la fachada pertenece a la estructura original.

    En frente cuesta entender la obra que se ha hecho para hacer un parking: otra explanada de cemento para nuestra ciudad entre las calles del Rollo, de Madrid y del Duque de Nájera, que corta con Sacramento.

    Precisamente en este aparcamiento municipal pudo estar la casa a la que se refiere la leyenda conocida como “del guardia de Corps”. Juan de Echenique, guardia de palacio, paseaba un buen día por la calle Sacramento cuando escuchó la voz de una dama en un balcón. El valerosos soldado subió en su busca y pasó con ella una noche de las de no olvidar hasta que el reloj de la iglesia de San Justo le recordó que debía volver a palacio. A medio camino el guardia se percató de que había olvidado el espadín en la alcoba y regresó, encontrando una casa mucho más vieja que la de su aventura nocturna cerrada a cal y canto.

    Ante sus insistentes llamadas un vecino salió y le advirtió de que nadie vivía allí hacía mucho tiempo. Aún así Echenique forzó la puerta para encontrar un interior efectivamente abandonado y eso sí, un cuadro de su bella dama y su espadín, viejo y echo polvo. No son pocos los espectros que pueblan el anecdotario madrileño y varios, como este, sirven de aviso a hombres de vida licenciosa, pues según cuentan el guarda decidió ingresar en un convento.

    Algunos también sitúan la casa de la leyenda en la casa del marqués de Camarasa o de Cenete en la misma línea de la Casa Cisneros, con fachada principal en Mayor, que fue utilizado en el XIX como gobierno civil de Madrid

    Pasado el susto proseguimos el paseo y comprobamos que la Casa Cisneros no es la única que está en obras en Sacramento, tras una tapia en la que entran camiones y obreros se aprecian viejos árboles que pertenecen precisamente al jardín de la Casa del marqués de Camarasa.

    Al final de la calle, donde se junta con Mayor y muy cerca del lugar donde el anarquista Mateo Morral atentó con un ramo de flores explosivo contra la comitiva de boda de Alfonso XIII, está la Iglesia del Sacramento, actualmente Iglesia Arzobispal Castrense. Fue construida en el siglo XVIII por iniciativa del Duque de Uceda junto al convento hoy desaparecido que ocupaba el espacio del edificio moderno de al lado.

    La calle del Sacramento forma parte sin duda de cualquier paseo extemporáneo por Madrid.

    Comentarios

    2 comentarios en “Sacramento: un paseo por el Madrid palaciego”
    1. Luis de la Cruz says:

      Disculpa Zalez, según la documentación que manejo si bien la iglesia se comenzó a construir en 1671 no se concluyó hasta 1744. Es cierto sin embargo que el hoy desaparecido convento sí era “plenamente” del XVII (fue inauguado en 1615).

    2. zalez says:

      La Iglesia del Sacramento es del siglo XVII…

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