El edificio Grassy, en llamas
Un momento de la acción | ELMUNDO.ES
Siete minutos de incendio hasta acabar en cenizas (imaginarias). Es lo que pudieron ver los viandantes que pasaron la noche del miércoles por el número 1 de Gran Vía.
Las llamas, sin embargo, eran de las que no quemaban: todo se trataba de un montaje del artista Eugenio Ampudia que proyectó sobre el edificio para simular un incendio y llamar la atención sobre un nuevo espacio comercial abierto en su sede.
El espectáculo se llamaba Fuego frío y perseguía acercar el arte “a un tipo de espectador diferente del de los museos”, como el propio autor explicaba horas antes:
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