Factor, una calle con vistas
Entre las calles de Mayor y Noblejas, Factor es uno de los miradores más singulares de Madrid. En tiempos se llamó también de Pereas, de las Parras o del Carnero. La denominación de Factor se la debe a Fernán López de Ocampo, factor (recaudador de tributos en especie) en tiempos de Felipe II y vecino de la calle.
La calle ahora…
Unos bonitos azulejos dan la bienvenida a la calle | L.C.
Iniciando la cuesta que ha de llevarnos al final de la calle del Factor, a lo que fue el monte del Rebeque, lo primero que el viandante ve son los preciosos azulejos que anuncian un taller artesano donde se hacen “técnicas de pintura sobre telas, maderas, paredes, murales, etc. Trampantojos”.
Justo antes de llegar a la pintura, sin embargo, encontramos a ambos lados de la bocacalle las ventanas de Casa Ciriaco – tradicional establecimiento en el que Valle Inclán situó el principio de Luces e Bohemia – y del Palacio de Abrantes, un delicioso palacio del siglo XVII que sirve hoy de sede para el Instituto Italiano de Cultura cuyos frescos en la fachada están pidiendo a gritos una rehabilitación. Sobre su característico almohadillado descansa la placa de la calle.
Los siguientes edificios tienen el aspecto del Madrid vetusto en cuyo corazón está la calle del Factor, un Madrid de grandes sillares. En uno de estos portales, en el 8, está el restaurante La Romana, sitio de pucheros y callos con garbanzos que ocupa el lugar de otro anterior llamado Torre de Nariüés, en honor a una torre de la muralla cuyo rastro ha perdido la historia.
A la calle se le cruza la calle del Biombo, pasaje peatonal que nos distrae el paseo a la Iglesia de San Nicolás a poco que nos asomemos, y más allá de esta la curva ascendente en la que la calle se convierte en mirador. A la derecha, valladas, unas dependencias del Ministerio de Defensa, a la izquierda la explanada de césped y árboles recios que baja hasta Bailén. Allí, ante nuestros ojos tenemos la Catedral, el Palacio, la arboleda de la Casa de Campo, la sierra madrileña y los transeúntes pequeñitos a nuestros ojos. Toda una experiencia.
Hay en este ensanchamiento final de la calle un par de edificios recientes con terrazas envidiables. En uno de los tejados asoman las arizónicas de un ático que debe tener un valor propio de lo aristocrático de la calle.
…y la calle antes
La calle es un remanso de paz |L.C.
No es difícil de creer viendo el trazado y la orografía que la calle que está situada en lo que fue un tramo de la muralla árabe en los siglos IX y X. En la actual calle Mayor, a esta, altura estuvo el llamado Arco de la Almudena. En 1550 estaba en ruinas y fue derribado para construir otro en ladrillo que también desapareció al poco tiempo para ensanchar el paso a la comitiva de Ana de Austria, esposa de Felipe II.
Más allá del arco (hay discrepancias entre autores de si se trataba o no de puerta) la muralla árabe debió transcurrir por lo que hoy es la acera izquierda de la calle, de hecho se conservan testimonios de que en el XVII aún se podían contemplar tramos largos en pie.
En el año 2004 se llevó a cabo una excavación en el número 3 de la calle pero debido a las sucesivas edificaciones sólo se encontraron bloques de pedernal reutilizados. Se dice que en los sótanos del Palacio de Abrantes pueden contemplarse restos integrados en la estructura del edificio pero sería necesario hacer una intervención arqueológica seria para estudiarlo.
El caserón del Ministerio de Defensa, en el número 12 de la calle y que es el mismo que tiene entrada principal por la calle de San Nicolás, sirvió de Cuartel del Real Cuerpo de Alabarderos – hecho que no extraña dada la ubicación de atalaya natural del mismo, y allí se llevó a cabo el funeral de María Cristina. En este siglo también albergó una Escuela Nacional.
La calle del Factor es una calle que invita a pararse, es el descanso perfecto de un paseo por el Madrid de los Austrias.
- ¿Vives o trabajas en la calle? Cuéntanos cómo es en los comentarios
















..el principio de “luces de Bohemia” nos transcurre en casa Ciriaco