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  • Preciados, riadas de gente

    11 January 2010 escrito por  
    Calle de Preciados |L.C.

    Calle de Preciados |L.C.

    Tanscurre entre la Puerta del Sol y la plaza de Santo Domingo, hacia donde se dirige torciendo en Callao, pero nos fijaremos hoy en el tramo que une Sol y la remozada plaza de Callao, que es en si misma una vía con personalidad propia.

    Preciados es una riada continua de gente sólo interrumpida por corrillos alrededor de artistas callejeros y trabajadores de grupos ecologistas que tratan de parar el caminar apresurado de los viandantes a la busca de clientes. Una riada con islas.

    El nombre y la historia

    El nombre de la calle se debe a que los terrenos los ocuparon dos hermanos apellidados Preciado. Eran concesionarios de la almotacenía de la villa (oficina de vigilancia de pesos y medidas) y parece que debieron alcanzar cierta notoriedad, porque la memoria de la ciudad ha guardado un recuerdo importante de su presencia.

    En la antigüedad la calle era camino que iba desde el casco urbano hasta las eras del convento de San Martín. Durante mucho tiempo fue una callecita estrecha, hasta la reforma de la Puerta del Sol a finales del XIX.

    La calle comercial por excelencia

    Es ya un tópico de los medios de comunicación escuchar referencias a Preciados encabezando listas de las calles comerciales más caras de España (la duodécima del mundo) o la de las más transitadas. Al visitante europeo no le extrañará la fisionomía de la calle, muy similar a otras tantas calles comerciales sin coches que pueblan los centros históricos de las principales ciudades europeas. Y sin embargo hasta hace muy pocos años Preciados y la vecina calle del Carmen eran prácticamente las únicas calles peatonales reseñables de nuestro centro.

    El carácter comercial de la calle viene de atrás, pero ha ido cambiando con el paso de los tiempos. Atrás quedaron ya los tiempos en los que la poblaban librerías, (la de Reus o la de Victoriano Suarez), exclusivas tiendas de moda femenina y marisquerías. En la actualidad la calle es el reino de la franquicia, una tras otra y sólo El Corte Inglés ocupa una buena parte de locales (los grandes almacenes, libros, discos, segunda marca de ropa juvenil…).

    En la calle, o más bien en la aledaña Rompelanzas, que pasa por ser la callecita más corta de Madrid, empezaron los dos grandes establecimientos comerciales – El Corte Inglés y Galerías Preciados- una importante contienda en el siglo XX que en el camino dejaría hallazgos como la llegada de “las rebajas” a nuestro país o “El días de los enamorados”. El final de la historia es bien conocido. Hoy el sitio de Galerías Preciados lo ha ocupado, sólo para artículos culturales, la cadena francesa Fnac, ya llegando a Callao.

    De toda la vida

    Farmacia Cea | L.C.

    Farmacia Cea | L.C.

    Entre la miriada de franquicias sin personalidad que ocupan la calle se pueden rescatar un par de antiguos comercios con mucho encanto: la Farmacia Cea y la juguetería Sanatorio de Muñecos.

    Julio Luis Delgado-Cea se afincó en el número 14 de la calle en 1877. Llegó desde Valladolid tras haber estudiado en Francia y allí sigue su familia, la saga de boticarios decana de la ciudad. Aquel primer farmaceútico fue conocido en su día por sus inventos, como un botiquín individual que llevaban los soldados españoles de la guerra de Cuba o un quirófano movil que se utilizaba para operar en sus casas a las gentes de posibles hasta los años treinta. La pequeña farmacia ha permanecido inmovil en la foto cambiante de los años desde hace más de 130.

    Una de las características más curiosas de la calle es que los escaparates se miran a dos alturas. Los primeros pisos también albergan comercios y hasta un rincón del portal sirve como pequeña tienda.Vaqueros, joyas, oro…o muñecos. El Sanatorio de Muñecos es una de las jugueterías más antiguas de la ciudad. Desde 1916 lleva la familia Bolivar vendiendo y reparando muñecas en un primer piso de la calle, cambiando ojos a muñecas de porcelana y conservando las que marcaron generaciones de niñas: las Mariquita Pérez, Gisela, Cayetana o Frisela. Hoy, por supuesto, también se venden los juguetes que pueblan los anuncios de la tele.

    La calle de Preciados da vida al centro de Madrid, como una arteria con gente por sangre que da significado a las compras. ¡Vámonos a las rebajas!

    Comentarios

    2 comentarios en “Preciados, riadas de gente”
    1. Paco Rastro says:

      A mí me molaba cuando tenía los bancos de piedra y las jardineras en el centro de la calle… claro a mí sí, pero a El Corte Inglés no… ganó El Corte Inglés.

    2. carmen says:

      ¿riadas? yo más bien diría HORDAS

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