Priora y Lazo: dos callecitas con historias “reales”
Hay calles en el barrio que sin ostentar títulos menores como calleja, pasaje, pasadizo o travesía, se cruzan de una zancada, calles que pareciera podemos abarcar entre los brazos. Con todo y con eso, son calles que encierran detrás historias, como las dos que hoy traemos aquí: las calles de la Priora y del Lazo.
La calle de la Priora
Calle de la Priora |L.C.
La priora protagonista de nuestra historia fue la del vecino convento de Santo Domingo, a quien el rey Fernando III “El Santo” obsequió el jardín. Con el tiempo y las remodelaciones de la época de José Bonaparte, entre otros, la huerta conventual desapareció y la callecita fue quedando emparedada tal y como hoy la conocemos. En el lado que hoy ocupa el lateral del Real Cinema hubo en tiempos una famosa mansión, la casa de Barrionuevo.
En la actualidad sólo hay un local vacío y un conocido restaurante de carnes argentinas. En lo demás, la Priora es lugar de paso a Ópera.
Calle del Lazo
Una tapicería con mucho encanto |L.C.
Pero hay otra versión aún más divertida del origen de la calle que tiene que ver con lo sobrenatural en lugar de con las pasiones. Se cuenta que en el vecino arroyo del Arenal se había criado un enorme lagarto que ríete tu de los cocodrilos de las alcantarillas de Nueva York. El feroz lagarto tenía aterrorizados a los vecinos del barrio, que se juntaron para darle caza a lazo. De tan feliz gesta vecinal sería recuerdo el nombre según esta versión.
En esta callecita que une Espejo con la Unión y que antes se llamó del Recodo hoy sólo destaca una peculiar tapicería, a través de cuyos cristales se puede vislumbrar un mundo abigarrado de sillas de todas las formas y épocas.













