Ricky Dávila, el cazador de miradas
Ricky Dávila (Bilbao, 1964) sólo necesita cien imágenes para plasmar todos los rostros de la Península Ibérica: fotografías de ciudadanos, de diferentes edades, nacionalidades y profesiones, que se funden en un único semblante: el que define a toda nuestra sociedad. Un inventario de pensamientos, anhelos, ilusiones, recelos y satisfacciones, tatuado en cada una de las miradas que componen la muestra.
Porque, en cierto modo, Dávila es eso: un cazador de miradas. Entre los rehenes de su objetivo hay una octogenaria, un niño con gafas, un aparcacoches, un hombre de chaqueta y corbata, un soldado, un joven con una cicatriz en la mejilla… Personajes en un nítido blanco y negro, capturados a medio cuerpo, por delante de un fondo neutro. Sólo falta un retrato de él mismo. El director Álex de la Iglesia lo define como “un maldito brujo que atrapa las almas y las guarda en sus pequeños carretes”.
Dávila, nacido en Bilbao y licenciado en Biología, ha trabajado para el diario El Sol, las agencias Cover y Contact Press Images, la revista EGM, El País Semanal y Submersia, entre otros medios. Tres libros publicados y varios premios de fotografía avalan su carrera.
La exposición Ibérica puede visitarse de forma gratuita, desde el próximo jueves y hasta el 28 de marzo, en la Sala Goya del Círculo de Bellas Artes.
















