Tetuán, la de las tres calles
Es una calle y tres calles, es una vía importante y está a la sombra de otras que lo son aún más, es el centro absoluto de Madrid pero evoca al norte de África. Es la calle Tetuán, que une la Plaza del Carmen con la del Celenque (casi Arenal) cosiendo en el camino Preciados y la calle del Carmen. Vamos a diseccionarla en cada tramo, los que corresponden a antiguas vías que se unieron en los tiempos de la puesta de largo de la Puerta del Sol tal y como la conocemos hoy.
De la Plaza del Carmen a la calle del mismo nombre

La Chelito |WWW.UCM.ES
Bajando desde la plaza del Carmen uno deja a mano derecha el Teatro Muñoz Seca, el viejo teatro que tantas tardes de cuplé alojó, tantas películas en las etapas en las que sirvió de cine, obras del destape en los setenta y de Alonso Millás en su época de empresario de la plaza. En realidad el Muñoz Seca comenzó sus andanzas en 1911 como Salón Chantecler, una de las salas de espectáculos frívolos más conocida en la época regentada por la popular cupletista Consuelo Portela “La Chelito”. Tras una etapa en la que el teatro se llamó Eldorado la platea pasó a llamarse en 1930 con su nombre actual.
Este tramo de calle es el que corresponde al que en su día fue la calle de los Negros, llamada así porque allí, junto a la antigua Iglesia del Carmen, estuvo la casa del presidente del Consejo de Indias, y donde venían negros a servir.
De la calle del Carmen a Preciados

Casa Labra | madridfotoafoto.blogspot.com
Este trocito de calle que atraviesa la zona comercial por excelencia de la ciudad tiene actualmente poco que contar excepto una gran foto de Raúl – el del Real Madrid – mandando callar a las gradas barcelonista: allí se encuentra, haciendo esquina, la tienda oficial del Real Madrid. Por lo demás mareas de peatones a la vista y el comienzo del imperio de El Corte Inglés en el área, con su librería y su marca de moda joven.
De la Zarza se llamó la calle que luego se unió a las otras dos para formar la de Tetuán. Se llamaba así por ser ese el nombre con el que se conocía al barranco que allí había, y donde Pedro I se supone mandó arrojar a once reos moros y judíos que habían entrado a robar en la Iglesia de San Ginés.
De Preciados a la Plaza de Celenque
Después de Preciados y hasta llegar a la Plaza del Celenque en la acera de la derecha, con la breve interrupción de la calle que recuerda la tahona de las Descalzas, continúan los dominios de El Corte Inglés hasta casi el final, donde los disfraces de Maty lucen bonitos para los carnavales, lo mismo el de Blancanieves que el de sexy gangster con minifalda y ligas. En 1943, cuando se fundó la tienda, seguramente no vendían disfraces con tan poca tela, aunque si otros de época que portan maniquíes vecinos.
La acera de enfrente, la de los pares, ofrece un paisaje más divertido al caminante curioso. Describiendo la curva junto a la fachada encontramos el gentío que se arremolina siempre en Casa Labra. El restaurante, que este año cumple 150, sigue vendiendo bacalao a destajo entre locales y visitantes. A lo largo de su vida ha sido fonda, taberna, reclamo turístico y paritorio del PSOE, que fue fundado en Casa Labra un 2 de mayo de 1878 por Pablo Iglesias.
Hay un algunos establecimientos de esta parte de la calle que asoman desde Arenal donde tienen otra entrada. Es el caso de la farmacia del Licenciado R. Cabello de Alba, bellamente decorada en verde, que tiene entrada en el número 2 de la calle Arenal. También comparte con Arenal vistas el centro comercial Arenal 8, con tiendas de vídeojuegos que ya se han convertido en un clásico entre los fanáticos de las consolas y donde también está la casa de un ilustre vecino: el Ratoncito Pérez, que tiene su casa museo en el centro comercial y cuyos balcones dan a la calle de Tetuán.
Pero como los otros dos, tampoco este tramo de calle se llamó originalmente de Tetuán, fue en su día la de Peregrinos, se dice que por Ana Rodríguez, una viuda acaudalada que dejó en testamento sus posesiones que allí estaban a la cofradía de Nuestra Señora de Gracia, que fundó un hospital para Peregrinos.
Estas de reyes, turistas, cupletistas y políticos, son sólo algunas de las historias que se han vivido a lo largo de los años en una calle que son tres calles “en todo el meollo”














