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  • Barrio de magnicidios

    23 February 2010 escrito por  

    A menudo la gente que no es de Madrid exagera sobre el peligro constante en el que vivimos los madrileños por la cantidad de instituciones y gentes notables que se encuentran en la ciudad y que podrían ser blancos potenciales de atenentados. El peligro, aunque estadísticamente muy limitado, está ahí de siempre. Hoy vamos a hacer un repaso por los magnicidios – frustrados o no – acaecidos en el barrio en los tiempos de la vieja política del XIX, que alargamos un poco por coherencia histórica a los primeros años del siglo XX.

    Contra Isabel II, un cura del barrio

    Retrato de Franz Xavier Winterhalter | wikipedia.org

    Isabel II sufrió dos atentados durante su reinado, el primero de ellos en la Puerta del Sol en 1847. Parece que las balas que le disparó un abogado gallego cuando esta pasaba con el el coche por la plaza llegaron a rozar su sombrero. Se salvó por los pelos.

    Pero el atentado más sonado fue el que protagonizó cinco años después el cura Merino en las escaleras de Palacio. El cura solía dar misa en la Basílica de San Miguel (entonces de San Justo). En la Basílica de Atocha había de producirse un acto de presentación de la nueva infanta Isabel, recién nacida y en las escaleras de palacio, cuando la reina salía con su comitiva hacia la iglesia, el cura se le acerco y con una reverencia le ofreció un pergamino a Isabel II, cuando esta se inclinó para recogerlo este le obsequió con una puñalada en el pecho que en principio pareció podría haberla matado. La reina cayó con la niña en brazos pero la puñalada no llegó a ser grave gracias a la barrera ofrecida por el corsé. Huelga decir que el cura Merino fue ajusticiado en garrote vil.

    El asesinato de Prim y el atentado a Amadeo de Saboya

    Cuadri de la época | http://valentin-corpus.blogspot.es/

    Acabando el año 1870 resultaría muerto Juan Prim, militar progresista que había llegado a ser el hombre más importante de la España del momento (era presidente del gobierno, ministro de la Guerra, capitán general de los Ejércitos, marqués de los Castillejos y conde de Reus). Con su muerte el rey Amadeo de Saboya se quedó sin el que había sido su gran valedor.

    A última hora de la tarde Prim salía de las Cortes. Al día siguiente debía partir hacia Cartagena al encuentro del nuevo rey italiano, que estaba a punto de llegar. Frente al Palace, en la entonces llamada Calle del Turco (hoy Marqués de Cubas) su carruaje sufrió el atentado: varias personas se acercaron y dispararon a Prim, aunque luego se pudo comprobar que el cochero también había disparado desde el interior de la carroza.

    Parece que detrás del atentado estaba el Duque de Montpesier, al que Juan Prim había rechazado como candidato al trono constitucional. El duque no llegaría a reinar pero sí su hija, María de las Mercedes, que sería la exposa del tiempo después restaurado Alfonso XII.

    El propio Amadeo de Saboya fue también objeto de un atentado en la calle Arenal junto con su esposa dos años después. Su coche de caballos fue tiroteado pero nadie salió herido del trance.

    El atentado contra Alfonso XIII

    Se trata probablemente del más conocido de los atentados de los que hoy hablamos por espectacular y trágico. Sucedió el 31 de mayo de 1906 al paso de los reyes de vuelta del altar de los Jerónimos. Alfonso se había casado ese día con Victoria Eugenia de Battemberg y todo Madrid estaba en la calle.

    El anarquista de 26 años Mateo Morral arrojó una bomba tipo orsini escondida en un ramo de flores – eran las que solían utilizar los anarquistas catalanes del momento – desde el tercer piso de la pensión donde se hospedaba, en el 88 de la calle Mayor. Los reyes salieron ilesos pero la bomba hizo estragos en la comiva, con un resultado de 28 muertos y más de 100 heridos. Morral pudo escapar entre la multitud con ayuda del director del periódico antimonárquico El Motín, pero días después fue reconocido y detenido en Torrejón de Ardoz. Mató al guardia civil que le detuvo antes de suicidarse.

    El asesinato de Canalejas

    Portada de la época con reconstrucción de los hechos | ABC.ES

    José Canalejas tenía 58 años cuando recibió dos balas en la cabeza un 12 de noviembre de 1912. De ideas republicanas, había alternado compañías políticas conservadoras y liberales según las circunstancias, lo que le valió no pocos enemigos.

    Canalejas solía ir andando desde su domicilio de la calle Huertas hasta el Ministerio de Gobernación. Aquel día se paró a mirar el escaparate de la librería San Martín en la Puerta del Sol. Fué lo último que vio: el anarquista Manuel Pardiñas Serrano le descerrajó dos disparos en la cabeza.

    Al parecer Pardiñas al que esperaba era al propio rey Alfonso XIII, que pensaba había de pasar por Sol pero Canalejas pasaba por allí…El terrorista se disparó un tiro en la cabeza cuando iba a ser apresado.

    Comentarios

    Un comentario en “Barrio de magnicidios”
    1. JGMP says:

      Interesante, curioso.

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